viernes, 25 de diciembre de 2015

Despedirse es un tratamiento correctivo estético.


Despedirme de ti es algo que me cuesta, como me ha costado con todo. Recuerdas eso de la glándula atrofiada? Bueno, eso mismo.
Recordarte me da un calor y amor que me gusta, me hace sentirme mejor mientras batallo en el sinsentido de seguir viviendo ésta catástrofe.
Gracias por todo.
Hoy es un día de esos en que te odio menos, cuando recuerdo nuestras conversaciones interminables, los besitos cortos, los orgasmos, como cuando recuerdo cuanto me dejaste ver de ti a pesar de todo.
Es tan estúpido pretender jugar este juego. Tengo que dejarte ir.
Porque a pesar de la luna, del sol y las estrellas. Amado mío.
Contigo en la distancia, no estoy.
Y tengo música de piano en los tobillos, como si el mismo corazón me pidiera ya no estar contigo.
Me hablarás de ti cuando despierte? Seguirás conmigo cuando duerma?
Es probable que por un tiempo. Pero luego, ya no estarás, ni siquiera yo estaré aquí.
Ya lo nuestro no es una escena, es una carta, cómo siempre debió serlo.
(y me duele escribir tu nombre, cómo si se lo estuviera pronunciando a mí misma), hoy mismo, mi amor, quiero que seas tan feliz cómo te sea posible.
Quiero que tengas una bellísima carrera y una mujer hermosa y dulce que te ame para siempre. Quiero que tengas un perro y una bonita casa de campo.
Tal vez, porque no? Encontrarnos algún día y tomarnos un café. Recordar tu sonrisa y tu voz. Verte lleno de proyectos y tranquilidad, para mirar en ambos esa paz y esa dulzura que me diste.
Eso quiero más que todo, ver para siempre esa sonrisa y caminar tranquilamente hacia lo que me espera, dejándoNOS partir sin más maleta.
Te amo, pero este amor ya escogió un camino que me atemoriza, pero que me hace sentir segura, hermosamente segura, al lado de un hombre que me distorsiona la voz con su presencia. Tan bello, tan tranquilo, cómo vos, pero es un pajarito mío.

Sólo es eso de mi parte. Corazoncito tirano, dale a mi vida la alegría de salir de tu vida sin haberle tocado un solo hilo.

viernes, 31 de julio de 2015

Por eso muchacho no partas ahora, soñando el regreso.

Cuando salgas a mirar el mundo, entenderás.

Entenderás que la magia no se mueve en los enormes rascacielos, ni en la poderosas mareas.

La magia se esconde en cada grano de arena, en cada flor que has pisado, en cada verso leído.

Principito amado, no te dejes engañar por lo fastuoso, por lo inmenso. Que las cifras no son más que eso, cifras.

Las cosas hermosas son pocas y suceden tranquilamente pocas veces.

No te asustes y no inscribas frenético tu vida en la carrera del desgaste.

Cuando te canses, te espero, para demostrarte la magia que aguarda en las cositas simples.

martes, 7 de julio de 2015

Semicorchea

Buscando recetas entre mis notas guardadas, encontré algo muy especial.

Hace algunos años, pongamos poquitos para sentirme joven, tuve un amigo virtual.
Un blogger divino, súper amable, un gran amigo y una gran persona.

Nos deprimíamos juntos. Nos hacíamos compañía por esos años maravillosos en que todo nos duele, en que no encontramos donde sellar el pasaporte del país de los normales, todos tan extraños, todos tan ajenos.

Hablábamos siempre, nunca nos dijimos nada personal y no lo necesitábamos, compañeros de lucha. Cargábamos la misma depre.

Siempre lográbamos hacernos reír. Hasta que un día llegó a mi bandeja una receta extraña, una receta con tantos nombres enredados que no entendía, pero con medidas y tiempos exactos.

Un encanto vudú para exorcizar dolencias, el nombre y la receta de todos los medicamentos que pensaba usar para suicidarse, con una nota al pié:
Por si llegase a necesitarla.

Aún la guardo. En días tristes la reviso. En días como hoy, simplemente me la encuentro.

No supe si se la tomó en serio o simplemente bufoneaba. Pero en su blog, jamás ha vuelto a escribir.
Tan amable, tan bonito.

"No hay comida tan buena que a veces no haga daño. Incluso el agua ahoga." 

lunes, 15 de junio de 2015

Segunda edición?

And suddenly i've started waiting again...

Palmaditas en la espalda, abrazos, besos y miradas.

El vacío de la tibia soledad acompañada. Linger for your kisses, oh my love, my love.

El placer culpable de sentirse a milímetros del abismo, la adrenalina el miedo y la fascinación de ver la creación del desastre. Yo te di vida y puedo quitártela?...

Las increíbles aventuras de la maga comienzan siempre con un cigarrillo y una canción, la de hoy es para bailar de la mano con ese beautiful disaster que amas con frenesí.

El día que me quieras.

La receta? Bombones de menta, bajo la luna con poesía enamorada. De quien?
De tu más querido amigo, el que conoce tus ritmos y las olas de tu temperamento.

Furioso como tormentas y dulce como los bombones, Baudelaire.

sábado, 6 de junio de 2015

Cómo afeitarse el bigote falso, parte 1

Nada es lo que parece y nadie es lo que parece.

No tengo problema con eso.

Los videojuegos, entre muchas otras cosas, enseñan que las armas mas poderosas no siempre son las mas intrincadas, o a veces si.

Nadie puede opinar, rescatar o juzgar hasta que no lo prueba. Lo mismo pasa con la gente.

Todos mentimos, engañamos y robamos, por los motivos que quieran, tampoco me importan.

Pero no entremos en maricadas humanistas de ser auténticos. Hey. relájate! Si nada es lo que parece podemos divertirnos un poco con el rol, no?

Respira más liviano, en esta mesa todos somos artistas del disfraz.

Eso si, sin creerse por un segundo, la autoridad para juzgar los otros trajes.

Y por favor, ser claro con las horas de llegada, una cosa es mentir y otra ilusionar.

viernes, 5 de junio de 2015

Todos somos artistas si hay buen teatro.

La niña se enamora del cuentero.

La niña lo llena de besos, de risas, de caramelos.

Enreda los dedos en el cabello ensortijado mientras escucha las historias.

Trampa de besos dulces, de pelo enmarañado, de olor a Soflán y ojos de luna.

La niña tiene miedo pero no es por eso que llena el vacío.

Es el Vacío el que la va llenando.

La niña lo sigue besando. Mañana será otro día.

Cuéntame tus penas jilguero, mientras me clavas las garras en el alma.

jueves, 4 de junio de 2015

Ad memoriam de zancudum

Es preocupante que te caiga un zancudo muerto al lado?... o sea, que se muera aplastado... pero así? infartado?
Que curioso, se habrá muerto de soledad? de susto? o se habrá deprimido. Si yo fuera zancudo, tendría frenesí de sangre ajena hasta el último segundo, no andaría por ahí esperando un defecto cardíaco.
Si cabe algo de tristeza en un organismo tan pequeño. me preocupa. Porque si el ser más fastidioso que haya conocido se rinde, que nos espera a nosotros? Que somos menos que un parásito.
So. let´s get drunk in our own tears.
Y salud por el Zancudo, ahora tiene nombre propio y tumba. Claudio Matasanos reside para siempre en el cactus de mi hermano.

Celebremos mientras podamos parásitos amigos!


CARNE EN SALSA DE VINO TINTO

Ingredientes 
225g de champignones, fileteados50g de manteca30g de jamón crudo, cortado1kg de carne sin hueso, cortada en cubos, tipo ternera2 cucharadas de harina2 dientes de ajo, picados1 cucharada de extracto doble de tomates1 1/4 taza de vino tinto1 1/2 taza de caldo de carne1 cucharada de azúcar1/4 cucharadita de sal1/2 cucharadita de tomillo1 hoja de laurel100g de cebolla blanca, cortada en rodajas

Preparación
Preparación: 25mins  ›  Tiempo de cocción: 3horas  ›  Listo en:3horas25mins 
  1. En una cacerola grande, derretir la manteca y saltear los champiñones hasta que estén tiernos. Reservar.
  2. En una plancha para bifes, cocinar las fetas de jamón crudo hasta que estén crocantes. Reservar.
  3. En una cacerola grande, mezclar la harina con el extracto de tomate, el vino y los condimentos. Cocinar unos segundos y agregar los cubos de carne. Cocinar a fuego lento 2 horas, revolviendo de vez en cuando.
  4. Incorporar la cebolla, los champiñones y el jamón crocante cortado en trozos. Cocinar 1 hora más y agregar un poco más de vino si fuera necesario.




martes, 14 de abril de 2015

Antojos imposibles

Yo quería tomarme hoy una bebida caliente,

Algo que me supiera a tus besos, al color de tu piel, a tu voz ronronera.

Una infusión del amor que me quedaba aqui adentro con almendritas.

Algo que me supiera a Ginebra y Cerveza rara, pero dulce como la noche y linda cómo los días.

Era como cosa de agua fría y sábanas tibias.

Una vaina rara, una arómatica nueva, un Té Extraño.


Una cosa que pensándolo bien, te debe saber cómo a un trago amargo.

domingo, 12 de abril de 2015

We´re up all night to get lucky!

Nadie tiene la suerte de encontrar el hombre perfecto 2 veces en la vida, en serio nadie.

Y es que sucede que las mujeres tenemos esa cosa en la cabeza de las relaciones perfectas con hombres dulces pero varoniles, graciosos pero centrados, altos pero no tanto, amorosos pero no intensos y etc. que nos hace buscar constantemente la pareja ideal.


Tranquilo todo el mundo, no estoy diciendo que eso sea malo. Todo lo contrario, me parece bien que las personas establezcamos estándares bien definidos sobre quienes somos y con quien queremos estar.


Pero si lo encontramos... qué vamos a hacer con él? 


Nos vamos a casar? Nos vamos a ennoviar? Lo vamos a dejar pasar por qué no es "ese momento" de nuestras vidas?



Exacto. Establecemos la persona que queremos pero no la relación que queremos con esa persona. O todo lo contrario, queremos una relación de tales y tales características y adaptamos el primer prospecto posible para ello.

Por eso no vamos a encontrar el hombre perfecto dos veces en la vida, porque nuestras prioridades cambian, lo que queremos y lo que necesitamos muta en las situaciones que se nos presenten. En la experiencia, el ensayo/error nos demuestra que queremos ser y estar con otro tipo de persona.


Yo en medio de todo soy una cursi pero así reintensa y creo que si lo deseo con la fuerza suficiente llegará ese tipo, pero por ahora tengo mucho trabajo y la trilogía inicial de Eragon mientras lo espero. 


Ah y hago un bocadito de angel... un postre súper sencillo que no empalaga y le va súper bien a los dragones ;)



Ingredientes: 
2 Taza de duraznos en almíbar sin agua 
1 Taza de crema de leche 
1 Taza de leche condensada 
1 Taza de leche liquida entera 
1/2 Taza de azucar 
2 Huevos 
12 Gramos de gelatina sin sabor (dos sobres pequeños) 
Un poquito de aceite de almendras 

Preparación: 
1. Lo primero que debemos hacer es separar las claras de las yemas de los dos huevos y reservamos. 
2. En la licuadora ponemos la crema de leche, la leche condensada y una taza de los duraznos,procesamos. Y reservamos  
3. En un caldero tibiamos la taza de leche entera y disolvemos los 2 sobres de gelatina sin sabor, agregamos a la mezcla anterior q dejamos en la licuadora y volvemos a procesar.  
4. En un bol batimos las claras a punto de nieve, con el azúcar hasta que suban y endurezcan.  
5. Cuando logramos el punto de nieve comenzamos a incorporar la mezcla anterior poco a poco en un mismo sentido para no quitar el volumen.  
6. Con un poquito de aceite de almendras untamos muy bien el molde para cuando vamos a desmoldar nos quede mas fácil.  
7. La otra taza de duraznos la cortamos en cuadros pequeños y los vertimos en el molde.   
8. Agregamos la mezcla ya lista y llevamos al refrigerador por 2 horas aproximadamente.  
9. Cuando ya esta firme desmoldamos, y para decorar cortamos duraznos en lonjas.   
10. Decoramos con los duraznos en lonjas y alguna frutilla, o cereza para agregar color.  

Ojo que la leche sea entera con la deslactosada queda rarísimo...

sábado, 11 de abril de 2015

La mosca en la sopa....

Con el corazón...

En serio con el corazón, tico de mierda, me encantaría que hubieses estado aquí.

Por favor dame un abrazo el día en que nos volvamos a encontrar y una explicación sincera de tu ausencia.

Tú que me miras desde el espacio donde no se cuentan días o años, en el absolut vacío, dime todo lo que ignoro de este viaje que se queda sin su más querido copiloto...

Hey, gracias por toda la paciencia.

Todavía hay sitios que quiero ver antes de reunirme contigo; no te asustes y salúdamelos a todos.

Para ti en tinta invisible,
La Maga-llardo

lunes, 6 de abril de 2015

¡Vámonos!

Gente que me receta vacaciones cómo si fueran píldoras.

"Deberías tomarte un fin de semana", "¿Por qué no aprovechas y descansas?", "Te ves cansada, deberías dormir más"... y etc, y etc.

Si supieran lo lindo que es verme sumergida entre libros y lectores, tomar medidas del piso, de los estantes, comprar cintas y gastar marcadores...

Viajar, buscar más libros, más lectores, más personas para hacer felices con más historias.

Acompañada de lo más valioso de mis maletas, los autores que siempre me hacen sonreír.

En Narnia o en Bogotá, en la tierra Media contra los orcos de la burocracia... jajajajajajaja

Soy Aragorn, hijo de arthorn,de la sangre de Aegon el conquistador y Maegor el cruel, prima de José Arcadio, hermana lejana de Lucía, de Alicia, de María, de Hermes y de Mónica, residente de A'Tuin y visitante regular en la B612.

La que anda lejos de vos, de ti y de usted.

La misma anfibia que viaja entre dos mundos, el imaginario y el real.

Esa, que nunca ha dejado de creer que en los libros se salva lo que naufraga de la fe y que no se va a rendir hasta devolverle la sonrisa.

Con vacaciones de tiempo completo en tierras editoriales ;)


Ash! Faltaba la receta, que tonta. Pero podemos seguir con lo básico, que resulta hasta más enriquecedor.

Un tinto (café negro en taza pequeña) con una semilla de Cardamomo y un cigarrillo, de preferencia Marlboro rojo (no se debe confiar en la gente que fuma light, digo ¿Por qué fumar un cigarrillo que no sabe a cigarrillo?) al medio día luego de almorzar.

domingo, 29 de marzo de 2015

Punto - Cadeneta - Mono - Punto - Cadeneta

El quería decirme algo. Se le notaba en la cara, en la voz, en la forma como tomaba las cosas y las cambiaba de puesto.

Desde la silla, lo miraba, lo veía esconder sus ojos detrás de cualquier cosa, de su carácter nervioso, de sus comentarios fuera de lugar; escuchaba el esfuerzo con que respiraba y trataba de articular al tiempo.

El quería decirme algo, pero las agallas no le alcanzaban al profundo mar de sus reproches.

Pero si él hubiese mirado mis ojos, habría entendido que no había nada que decir.

Que en contados minutos yo cruzaría la puerta. Que entre los libros y las camisetas, llevaría también todo aquello que se le hacía intolerable de mí.

Morir no me da miedo. Si muero entre las balas o las sábanas, no importa. Llevamos con nosotros lo que somos, no en nuestras maletas, ni en nuestro cerebro; lo llevamos en nosotros. Cuando entremos en la muerte, dejaremos en la puerta todo aquello que creímos imprescindible.

Justo cómo ahora, cuando sigo esperando a que te decidas a madrearme o a besarme entre las lágrimas que derramas hacia adentro.

Ya no importa, corazón. Puedo salir mientras me miras, puedo salir con mi maleta y sólo rogar en silencio que me tomes por sorpresa en un abrazo.

Pero no hay nada. Nada.

Detrás de esa puerta se queda lo que creí, era imprescindible.

Arepitas con carne mechada de la 72... Manjar de Dioses :3

jueves, 19 de marzo de 2015

AsfixiA...

Cuando tus gustos son tan particulares, tu personalidad tan arbitraria y tu corazón tan acelerado terminas mezclando amigos, enemigos, amores y desamores en un mismo sitio.

Lo que antes creías un nido tibio es ahora una telaraña que te asfixia.

Te llenas de ansiedad y quisieras un milímetro de grieta, de separación, para poder trepar esas paredes que te acosan. Que te roban el oxígeno.

Lo que antes amabas ahora te da miedo. Te da angustia.

I wanna hold your hand.

viernes, 6 de febrero de 2015

Trascendencia.....

Me parece macabro que después de muertos dejemos nuestra vida a medio contar en lo virtual. 

Las fotos de quienes fuimos, lo que añoramos, como nos sentimos en determinada época y cuan fuimos amados por las personas que nos rodeaban.

Cuando me ataca la nostalgia, reviso los espacios y los chats de esas personas que ya no están conmigo. Las fotos, los estados, me hacen sentirlos un poco más cerca y un poco más lejos. Como esos amigos que existen pero ya no te hablan. 

Me pregunto si alguien me mira con nostalgia desde lejos y me desea una hermosa vida, cómo la que ponemos en las fotos de perfil. Saber que tu paso en el mundo se cuenta en bits, es tan extraño. 

El pulso de tu respiración se registra en una máquina, así que cuando ya no existas alguien podrá venir a verte y soñarte caminando por ahí, desprevenido, pensando en cualquier cosa, tomándote una foto con un cualquiera que te haga reír. 

Receta para hoy, dulces para la soledad rellenos de cosas efímeras.
Placebos para las hormonas con frío.



Chocolates rellenos

Ingredientes:

  • Baño de repostería o chocolate
  • Dulce de leche
  • Alcohol
  • Moldes para bombones


Preparación:

  • El primer paso y fundamental es preparar los moldes. Esto ya hemos aprendido a hacerlo en varias oportunidades. Para recordarlo visita nuestro artículo de bomboncitos de chocolate. Lo importante es limpiar los moldes con alcohol y secarlos. 
  • Ahora sí, derretimos el baño de repostería o templamos el chocolate, del sabor elegido.
  • Colocamos una pequeña cantidad de chocolate en cada hueco del molde. Es súper importante tener en cuenta que para hacer bombones rellenos, los moldes a utilizar deben ser profundos para poder rellenarlos cómodamente sin que el relleno se salga por todos lados.
  • Luego, realizamos unos suaves movimientos con el molde y tratando de rotarlo para que cada moldecito se cubra de chocolate.En el caso que se nos escape un poquito el chocolate fuera del molde, retiramos con algún cuchillito. No olviden que la superficie del molde debe quedar lo más limpia posible y sin pegarse a los bombones para que, al desmoldarlos, su contorno sea perfecto y prolijo (si no saldría con los trozos de chocolate que quedan adheridos al molde).
  • Cuando el choco comienza a orearse y perder brillo, repetimos este paso, añadimos chocolate y vamos rotando. Esto lo hacemos para reforzar esa capa y que no se partan al desmoldarlos.
  • Además en el caso del chocolate blanco, ayudamos a crear una capa más gruesa para que no se delate el relleno de su interior. ¡¡OJO!! Que no se seque demasiado el chocolate entre una capa y otra porque, si lo secas completamente, no se adherirá la segunda ronda.
  • Cuando comienza a orearse esta segunda capa, rellenamos.
  • Rellenamos un cartucho, bolsita o manga. Con un cornet empujamos el relleno a la punta para que salga con facilidad. Si queremos, podemos mezclar el dulce de leche con algún licor o cognac para darle un toque especial. Por supuesto, ¡¡¡todos los rellenos son válidos!!!
  • ¡Cuidado al rellenar! No debemos llegar a la superficie para poder cubrir fácilmente con chocolate.
  • Con alcohol nos humedecemos la yema de los dedos y bajamos las puntitas de dulce de leche que hayan quedado para arriba y sobresalgan del molde.
  • Rellenamos con chocolate todos los moldecitos, hasta llegar a la superficie. Sacudimos un poquito el molde, haciéndolo vibrar contra la mesada para que el chocolate se nivele y penetre en los huecos vacíos del bombón en su interior.
  • Finalmente, dejamos secar por completo los bombones. Si estamos apurados, los llevamos en una bandejita a la heladera y en menos de media hora, damos vuelta la plancha y desmoldamos. Deberían despegarse solos.
Se comen en la tarde tipo 6, acompañados de Hector Abad Faciolince, recomendados ;)

viernes, 23 de enero de 2015

aquellous ojous veirdes....

"Años después de la guerra, después de las bodas, de los hijos, de los divorcios, de los libros, llegó a París con su mujer. El le telefoneó. Soy yo. Ella le reconoció por la voz. El dijo: sólo quería oír tu voz. Ella dijo: soy yo, buenos días. Estaba intimidado, tenía miedo, como antes. Su voz, de repente, temblaba. Y con el temblor, de repente, ella reconoció el acento de China. Sabía que había empezado a escribir libros. Lo supo por la madre a quien volvió a ver en Saigón. Y también por el hermano menor, que había estado triste por ella. Y después ya no supo qué decirle. Y después se lo dijo. Le dijo que era como antes, que todavía la amaba, que nunca podría dejar de amarla, que la amaría hasta la muerte"

Y la dulce princesita sonrió. No era su culpa, desde siempre supo que estaba destinada a estar sola.

La de hoy es una receta básica, unipersonal e intransferible:

Helado al atardecer y un buen libro.

miércoles, 7 de enero de 2015

...and you keep forgiving what you cant forget

Nunca, jamás, he preparado comida para nadie.

Y finalmente no es por que no haya querido, sino porque detesto la idea de que me dejen la comida servida.

Así que, efectivamente, hoy fue el día de cocinar y que me dejen la comida servida.

Es exasperante sacar tus mejores recetas y que tu invitado no tenga, ni siquiera, la decencia de avisarte que no aparece porque NO SE LE VIENE EN CARAJA GANA.

Que te dejen plantada por 4ta o 5ta vez es muy doloroso... y que te dejen plantada con postre y todo es 4 platos mas doloroso, es indigno de cualquiera que se diga amante.

Que pretencioso y amargo es ser tratado como una sombra, como loro de pirata, como el robin.

Y si a ti como a mi, ya nos emputa la esperadera, te dejo la receta para llenarte de energía con un esponjado tan ligero, como las promesas de ese infeliz.


PARFAIT (exacto, perfecto) DE CAFÉ



  • 2 tazas de agua
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 3 cucharaditas de café instantaneo
  • 8 yemas de huevos grandes
  • 2 cucharaditas de ralladura de cascara de naranja
  • 2 cucharadas de licor de café
  • 2 tazas de crema de leche
    Pasos 
  1. Adicione el café instantáneo y revuelva bien para que se disuelva. El liquido medirá un poco mas de 1 1/2 taza, déjelo enfriar.
  2. Coloque las yemas en una olla de fondo grueso y bátalas ligeramente, adicione la mezcla de café y cuele. Vuelva la preparación al fuego y cocine a fuego lento revolviendo de abajo hacia arriba con una cuchara de palo.
  3. Cocine hasta que la preparación cubra la cuchara como un glaseado.
  4. Cuide de no cocinar en demasía ni con mucha temperatura porque se corta. Es esencial hacer que la salsa llegue casi hasta el punto de hervir para que espese.
  5. Agregue la ralladura de naranja y deje enfriar. Adicione entonces el licor y enfríe en el congelador sin dejar congelar.
  6. La crema de leche debe estar fría, helada. Bátala y, cuando empiece a espesar, agregue las 2 cucharadas de azúcar. Bata hasta que forme picos duros.
  7. Lentamente, de a poquitos incorpore la mezcla de café. Vierta en copas y deje enfriar en la nevera de un día para otro.
Y de paso, compártela con tus mas queridos amigos, con tu familia, con las personas que quieres y que siempre van a estar ahí para ti. ;)