viernes, 5 de junio de 2015

Todos somos artistas si hay buen teatro.

La niña se enamora del cuentero.

La niña lo llena de besos, de risas, de caramelos.

Enreda los dedos en el cabello ensortijado mientras escucha las historias.

Trampa de besos dulces, de pelo enmarañado, de olor a Soflán y ojos de luna.

La niña tiene miedo pero no es por eso que llena el vacío.

Es el Vacío el que la va llenando.

La niña lo sigue besando. Mañana será otro día.

Cuéntame tus penas jilguero, mientras me clavas las garras en el alma.

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