Nada es lo que parece y nadie es lo que parece.
No tengo problema con eso.
Los videojuegos, entre muchas otras cosas, enseñan que las armas mas poderosas no siempre son las mas intrincadas, o a veces si.
Nadie puede opinar, rescatar o juzgar hasta que no lo prueba. Lo mismo pasa con la gente.
Todos mentimos, engañamos y robamos, por los motivos que quieran, tampoco me importan.
Pero no entremos en maricadas humanistas de ser auténticos. Hey. relájate! Si nada es lo que parece podemos divertirnos un poco con el rol, no?
Respira más liviano, en esta mesa todos somos artistas del disfraz.
Eso si, sin creerse por un segundo, la autoridad para juzgar los otros trajes.
Y por favor, ser claro con las horas de llegada, una cosa es mentir y otra ilusionar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario