Las fotos de quienes fuimos, lo que añoramos, como nos sentimos en determinada época y cuan fuimos amados por las personas que nos rodeaban.
Cuando me ataca la nostalgia, reviso los espacios y los chats de esas personas que ya no están conmigo. Las fotos, los estados, me hacen sentirlos un poco más cerca y un poco más lejos. Como esos amigos que existen pero ya no te hablan.
Me pregunto si alguien me mira con nostalgia desde lejos y me desea una hermosa vida, cómo la que ponemos en las fotos de perfil. Saber que tu paso en el mundo se cuenta en bits, es tan extraño.
El pulso de tu respiración se registra en una máquina, así que cuando ya no existas alguien podrá venir a verte y soñarte caminando por ahí, desprevenido, pensando en cualquier cosa, tomándote una foto con un cualquiera que te haga reír.
Receta para hoy, dulces para la soledad rellenos de cosas efímeras.
Placebos para las hormonas con frío.
Chocolates rellenos
Ingredientes:
- Baño de repostería o chocolate
- Dulce de leche
- Alcohol
- Moldes para bombones
Preparación:
- El primer paso y fundamental es preparar los moldes. Esto ya hemos aprendido a hacerlo en varias oportunidades. Para recordarlo visita nuestro artículo de bomboncitos de chocolate. Lo importante es limpiar los moldes con alcohol y secarlos.
- Ahora sí, derretimos el baño de repostería o templamos el chocolate, del sabor elegido.
- Colocamos una pequeña cantidad de chocolate en cada hueco del molde. Es súper importante tener en cuenta que para hacer bombones rellenos, los moldes a utilizar deben ser profundos para poder rellenarlos cómodamente sin que el relleno se salga por todos lados.
- Luego, realizamos unos suaves movimientos con el molde y tratando de rotarlo para que cada moldecito se cubra de chocolate.En el caso que se nos escape un poquito el chocolate fuera del molde, retiramos con algún cuchillito. No olviden que la superficie del molde debe quedar lo más limpia posible y sin pegarse a los bombones para que, al desmoldarlos, su contorno sea perfecto y prolijo (si no saldría con los trozos de chocolate que quedan adheridos al molde).
- Cuando el choco comienza a orearse y perder brillo, repetimos este paso, añadimos chocolate y vamos rotando. Esto lo hacemos para reforzar esa capa y que no se partan al desmoldarlos.
- Además en el caso del chocolate blanco, ayudamos a crear una capa más gruesa para que no se delate el relleno de su interior. ¡¡OJO!! Que no se seque demasiado el chocolate entre una capa y otra porque, si lo secas completamente, no se adherirá la segunda ronda.
- Cuando comienza a orearse esta segunda capa, rellenamos.
- Rellenamos un cartucho, bolsita o manga. Con un cornet empujamos el relleno a la punta para que salga con facilidad. Si queremos, podemos mezclar el dulce de leche con algún licor o cognac para darle un toque especial. Por supuesto, ¡¡¡todos los rellenos son válidos!!!
- ¡Cuidado al rellenar! No debemos llegar a la superficie para poder cubrir fácilmente con chocolate.
- Con alcohol nos humedecemos la yema de los dedos y bajamos las puntitas de dulce de leche que hayan quedado para arriba y sobresalgan del molde.
- Rellenamos con chocolate todos los moldecitos, hasta llegar a la superficie. Sacudimos un poquito el molde, haciéndolo vibrar contra la mesada para que el chocolate se nivele y penetre en los huecos vacíos del bombón en su interior.
- Finalmente, dejamos secar por completo los bombones. Si estamos apurados, los llevamos en una bandejita a la heladera y en menos de media hora, damos vuelta la plancha y desmoldamos. Deberían despegarse solos.
Se comen en la tarde tipo 6, acompañados de Hector Abad Faciolince, recomendados ;)